Archivos Mensuales: mayo 2011

Los Ejercicios y Tu Salud

La vida es cuestión de prioridades, y una prioridad debería ser cuidar nuestro cuerpo. No solo para tener un aspecto saludable, sino también para mantener unos niveles aceptables de calidad de vida. Por ello, debemos ser conscientes de la importancia que la práctica de la actividad física tiene en nuestra vida diaria.

Diariamente estamos desbordados por las obligaciones y nos olvidamos de lo más importante que es cuidarnos para poder realizar todas esas actividades de forma correcta. Por ello aconsejaría hacer el esfuerzo de sacar tiempo durante al menos 3 días en semana para practicar actividad física de forma controlada.

La actividad física, como tal tiene muchas posibilidades y variantes. Podemos realizar desde entrenamientos meticulosamente diseñados a sesiones libres de ejercicio físico, querría puntualizar que el hecho de que una actividad sea libre, no quiere decir que no se sigan unos parámetros de seguridad tanto a nivel cardiovascular, articular, fisiológico, etc Toda sesión de entrenamiento y toda práctica de la actividad física que se realice deben estar acorde con la capacidad física que dispongamos.

Los ejercicios aeróbicos son el tipo de ejercicio más conocido. Sí, son lo mismo que las clases de aeróbicos que dictan en el gimnasio y también son lo mismo que los ejercicios cardiovasculares que recomiendan los médicos y los gimnasios. Pero, ¿qué son realmente? Los aeróbicos quieren decir “con oxígeno”. Esto significa que son ejercicios que están diseñados para aumentar la circulación de oxígeno en tu cuerpo.

¿Cómo se hacen? Muy sencillo. La principal característica de los ejercicios aeróbicos es que se hacen de forma moderada pero continua. Así tu ritmo cardíaco aumenta haciendo que tu corazón bombee con más fuerza la sangre por todo tu cuerpo oxigenándolo. Y por ese motivo son ejercicios buenos para la salud del corazón.

Los ejercicios anaeróbicos, son lo contrario. Como su nombre lo dice, son ejercicios “sin oxígeno”. Esto significa que el objetivo de estos ejercicios no es el de oxigenar tu cuerpo, y por lo tanto no están enfocados a aumentar tu ritmo cardíaco. Al contrario, estos ejercicios están diseñados para fortalecer tus huesos y tus músculos, y tonificar tu cuerpo.   

¿Cuáles son? son los ejercicios de fortalecimiento, especialmente las pesas, y los ejercicios de flexibilidad, como estiramientos, abdominales, Pilates, yoga, tai chi, etc. Al hacer estos ejercicios tienes que hacer un esfuerzo muscular y corporal más fuerte en un tiempo más corto y de una forma más lenta; y puede ser que no te hagan sudar tanto, pero tus músculos y tus huesos sí sentirán el esfuerzo.

Sin embargo por medio de estos ejercicios se puede lograr acelerar un poco el ritmo cardiaco, utilizando las pesas con poco peso y con más repeticiones en la rutina, ayudando a tonificar los músculos y generando una pèrderia de peso, fortaleciendo así todo el cuerpo.

Aunque son dos tipos de ejercicio diferentes, ninguno es mejor que el otro. Por eso es importante incluir ejercicios aeróbicos y ejercicios anaeróbicos en tu rutina diaria, pues los dos cumplen objetivos completamente diferentes que hacen que tu actividad física sea integral. De igual manera es necesario acompañar tu rutina de ejercicios con una dieta balanceada para obtener mejor resultados.